Deniegan la nacionalidad española a una mujer por no saber quién es Pau Gasol

La Audiencia Nacional desestima el recurso de una hondureña por su 'ignorancia de aspectos básicos' de la sociedad española


Ángela quería ser ciudadana española. Hace cuatro años, esta ciudadana nacida en Honduras pidió la nacionalidad porque se sentía muy integrada en Gerona. Lleva trabajando desde 2005 y ha realizado varios cursos para mejorar su formación y prosperar en la vida. Asegura tener un buen conocimiento del castellano y del catalán, así como un conocimiento básico del entorno en el que vive, acreditando, además, arraigo social y familiar en España. Su hija está casada con un español, tiene permiso de residencia de larga duración, contratos de trabajo, certificado de empadronamiento y muchos amigos españoles. Pero el Registro Civil le denegó la solicitud y ahora la Audiencia Nacional ha desestimado su recurso: Ángela no está preparada para ser española.

¿Por qué? Porque, si bien la Sala de lo Contencioso-Administrativo de la Audiencia Nacional admite "un cierto grado de integración en el terreno personal y económico, así como un deseo de mejora profesional, que sin duda revela voluntad de integración", aprecia, asimismo, "lagunas serias" sobre "cuestiones elementales de nuestra sociedad" e "ignorancia de aspectos básicos". Ángela, por ejemplo, no sabe qué son las comunidades autónomas ni cuántas hay. No sabe que Cataluña es una comunidad autónoma ni qué es la Generalitat. Cree erróneamente que las elecciones se celebran cada tres años. No sabe quién es Dalí ni dónde está su museo. No sabe quién es Pau Gasol.


Pero, a cambio, Ángela sí sabe quiénes son Rafael Nadal y Fernando Alonso. Sabe que España es una Monarquía parlamentaria, conoce el nombre del presidente del Gobierno y el partido al que pertenece y sabe también quién es el jefe del principal partido de la oposición. Y conoce platos como el jamón, el cocido, la paella, el cocido de pescado, la tortilla de calabacín o la tortilla de patata.


Ángela es una de los muchos inmigrantes que suspenden cada año el polémico test de españolidad, un examen para comprobar el grado de adaptación a la cultura y estilo de vida españoles que algunos jueces exigen superar a los inmigrantes como último paso para la concesión de la nacionalidad española. La arbitrariedad de este test ha sido denunciada por abogados y entidades sociales y confirmada por el propio Ministerio de Justicia.


'Poco adaptada'

En este caso, Ángela mantuvo en 2011 una entrevista personal con el juez encargado del Registro Civil de Gerona y éste, tras hacerle el cuestionario, consideró que "se aprecia que la compareciente está poco adaptada a la vida política de España, pese a que habla la lengua castellana".


Ángela recurrió, argumentando que tal valoración respondía a un formulario "del que no se puede determinar el grado de integración, que deriva más bien de los vínculos familiares sociales o económicos de la persona con el país". Aportaba tarjeta de residencia, pasaporte, certificado de que no tenía antecedentes penales, recibo de pago de ingresos, cotización a la Seguridad Social, contratos de trabajo, recibos de sus cursos de Informática...


La Audiencia Nacional responde en una sentencia del pasado 9 de abril que "la concesión de la nacionalidad mediante residencia requiere el cumplimiento del requisito de la residencia, pero, además, es preciso un grado de adaptación e integración suficiente, que se vincula al conocimiento del idioma y a las peculiaridades que conforman nuestro sistema democrático y los cimientos básicos reflejados en la Constitución".


Defiende que la nacionalidad española "concede un estatus y unos derechos superiores a los derivados de la mera residencia legal en España y por ello se establece en nuestro ordenamiento la exigencia de un grado de adaptación superior para los peticionarios de nacionalidad del exigible a los extranjeros residentes, en cuanto aquellos pretenden su total equiparación, política y jurídica, a los ciudadanos españoles".


Concluye que Ángela "ignora cuestiones elementales de la sociedad". "No sólo nos referimos a cuestiones culturales, geográficas e históricas, que pueden encontrarse ligadas al ambiente cultural en el que se haya desenvuelto la demandante. El cuestionario refleja que tiene algunos conocimientos sociopolíticos, pero también se evidencian lagunas serias que exceden de lo que puede considerarse justificable debido a un déficit formativo, pues estamos en presencia de elementos básicos (comunidades autónomas, elección de representantes políticos etc.) que no debería desconocer quien afirma estar integrado".

Fuente: ElMundo

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