Los saqueos y la violencia aumentan en los supermercados de Venezuela

Los ataques contra los supermercados y la tensión en las colas no deja de incrementar en Venezuela.

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Los ataques contra los supermercados y la tensión en las colas no deja de incrementar en Venezuela, donde este fin de semana han tenido lugar dos graves incidentes, uno de ellos con desenlace fatal: un muerto y 60 detenidos.

 

El pasado viernes tuvo lugar un disturbio de ciudadanos que exigían acceso a productos básicos que acabó en un asalto a un supermercado en la localidad de San Félix, estado de Bolívar, sur de Venezuela, y que se saldó con el fallecimiento de un hombre, Gustavo Patiñis, por un disparo en el pecho. Varios testigos acusaron a la Guardia Nacional de la muerte, mientras que las autoridades negaron cualquier responsabilidad con lo sucedido.

Por otro lado, el domingo tuvo lugar el último de los disturbios. Molestos por el cierre temporal de un supermercado estatal en San Cristóbal, en el oeste de Venezuela, una multitud dejó a empleados del local con moretones en el cuerpo y arañazos en el rostro mientras intentaba saquear el local.

Algunos de los agresores, que iban en busca de bienes de primera necesidad que escasean en el país, retuvieron a clientes del Abasto Bicentenario de la ciudad de San Cristóbal, pero fueron detenidos rápidamente por la Policía y miembros de la Guardia Nacional.


 

El gerente del supermercado estatal que vende a precios regulados, Edward Pérez, contó que el cierre se produjo al mediodía, antes del horario habitual, por mantenimientos programados en todos los locales del país.

"Cuando íbamos a cerrar, sorpresivamente un grupo de 20 personas empezaron a aupar a la gente a protestar y a gritar improperios contra el Gobierno y los trabajadores", dijo Pérez.

Estos dos incidentes son los más recientes de una serie de saqueos e intentos de robo que están aumentando en Venezuela, en medio de un agravamiento de la falta de productos básicos que crea un fértil caldo de cultivo para las protestas contra el Gobierno socialista de Nicolás Maduro.

Para las autoridades, estos actos de violencia son orquestados por la oposición, a quien también acusan de acaparar productos para generar una sensación de escasez. "Llueva, truene o relampagueé hay elecciones el 6 de diciembre. Con sabotaje o sin sabotaje. Con guerra económica, o sin guerra económica, este pueblo le va a dar a una lección a esta derecha maltrecha", dijo Maduro en referencia a un supuesto "boicot" de los opositores.


EL AUMENTO DE LOS SAQUEOS.

En el primer semestre del año se produjeron 56 saqueos y 76 intentos de saqueo en todo el país, según el Observatorio Venezolano de Conflictividad Social (OVCS), una ONG que monitoriza las protestas en la nación petrolera.

Según la organización, que no ofreció cifras comparativas de años previos, casi seis veces a la semana se producen saqueos o amagos de saqueos en Venezuela.

A veces, periódicos o usuarios de redes sociales confunden el caos que se desata en los supermercados ante la llegada de un producto escaso, con saqueos.

El OVCS ve con mucha preocupación el aumento de actos vandálicos (...) resultado de la escasez, el desabastecimiento y la impunidad", dijo la entidad en un informe donde contabilizó, al menos, 2.836 protestas en los primeros seis meses del año, un promedio de 16 protestas diarias en todo el país.


"DETRÁS ESTÁ LA ULTRADERECHA".

"No cabe duda que detrás está la ultraderecha y sectores de la oposición que pretenden seguir con su agenda violenta y de guerra económica", dijo Pérez, el gerente del Abasto Bicentenario saqueado en San Cristóbal, haciendo eco de declaraciones de Maduro.

Para la oposición, sin embargo, los saqueos son llevados a cabo por "ciudadanos desesperados por el hambre y la escasez", producto de la "destrucción de la economía perpetrada por el Gobierno", asegura la coalición de partidos opositores, la Mesa de Unidad Democrática (MUD)

La reducción en los niveles de inventarios ha obligado a muchas empresas de alimentos y bebidas a cercenar -y hasta paralizar- su producción.

El Banco Central no da cifras de escasez desde hace más de un año, pero según una reciente encuesta de la firma Datanálisis el 83 por ciento de los encuestados cree que la situación de abastecimiento es mala y, la mayoría, culpa de ello a Maduro.


A pesar de ello y de atravesar una recesión económica con la inflación más alta de América, pocos creen que se vuelvan a repetir protestas como las protagonizadas por opositores a principios de 2014, con el trágico saldo de 43 muertos.

"Por ahora, sin embargo, el potencial para una explosión social y una crisis más aguda parece estar contenido", ha puntualizado la firma Eurasia, agregando que tras las elecciones parlamentarias de diciembre, la crisis podría agravarse.

 

Fuente: Europa Press


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