La inmigración en España tiene cara de mujer latinoamericana.

El colectivo es clave en el mantenimiento del Estado de Bienestar.

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Trabajadoras domésticas migrantes de América Latina demandaron recientemente, en un encuentro que celebran en Nicaragua, el cumplimiento de sus derechos laborales, como recibir por pago el salario mínimo, la jornada de ocho horas y protección social, entre otros.

Este colectivo es una de las claves en el mantenimiento del Estado de Bienestar ya que trabajan en el campo de la dependencia y de los cuidados domésticos, facilitando el acceso de la mujer autóctona al mercado laboral.

La cara de la inmigración en España tiene cara de mujer latinoamericana. Regularizada y empleada en labores domésticas y de cuidado personal. Este es el perfil más habitual que se puede encontrar. La población latinoamericana continúa siendo el colectivo extranjero mayoritario y el que más ha crecido desde 1998 y dentro de él, el predominio femenino es claro.


Entre la población latinoamericana se pueden establecer algunas diferencias entre las nacionalidades principales. Así, el acceso al mercado laboral se da, principalmente, a través del empleo doméstico y el cuidado de las personas. La población latinoamericana, y sobre todo las mujeres, tiene unas tasas de actividad superiores a la media extranjera. Entre el colectivo destacan las mujeres paraguayas, bolivianas y colombianas con unas altas tasas de actividad. En cuanto al nivel de estudios, la mayoría se concentra en estudios secundarios o FP básica. Sin embargo, destacan procedencias como Argentina, Chile y Uruguay, donde una de cada tres personas tiene estudios con un nivel más alto.



Aunque la percepción de la población autóctona hacia la población latinoamericana es positiva, en general, se establecen algunas diferencias en cuanto a la participación social del colectivo: las procedentes de Argentina, Chile y Uruguay y Colombia, Ecuador y Perú comparten el tiempo de ocio con todo tipo de personas en mayor medida que las procedentes de Paraguay y Bolivia.

Sobre las perspectivas al inicio del viaje y proyectos de futuro, las diferencias se encuentran en la intención al inicio del viaje, ya que para algunas procedencias el objetivo principal es conseguir dinero y volver a su país o proyecto educativo. Este es el caso de la población paraguaya y boliviana. Para otras, en cambio, la intención es iniciar una nueva vida, como ocurre con las personas argentinas, chilenas y uruguayas, y las brasileñas, venezolanas y dominicanas.


Fuente: ElDiario.es

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