En esta ciudad el 20% de las tiendas de alimentos son de inmigrantes

Los inmigrantes están ayudando a reabrir locales que, de no ser por ellos, bajarían las persianas

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Cerca del 20% del comercio minorista de alimentación de Barcelona y el área metropolitana está controlado por propietarios de origen extranjero. Ese porcentaje traducido a cifras significa que hay cerca de 2.700 establecimientos regentados por inmigrantes. Estas conclusiones se desprenden de un reciente estudio presentado por Mercabarna, que revela que el 52% de los autoservicios y colmados de Barcelona están regentados por extranjeros y el 40% de las fruterías, seguidas de las carnicerías, muchas de ellas casi exclusivamente 'halal' (con animales sacrificados siguiendo el ritual musulman) y que "no venden cerdo". La mayoría de esas tiendas tienen entre 50 y 100 metros cuadrados y están atendidas por paquistanís.

 

Los comercios en manos de ciudadanos extracomunitarios es una tendencia que no ha dejado de crecer desde hace una década. Sin embargo, sí que ha habido algunos cambios destacables. El primero, los colmados se han transformado y ahora se están asociando a franquicias como Spar, Coaliment o Suma, entre otras, y son el 16% los que pertenecen a empresas más grandes. Segundo cambio, los chinos que tradicionalmente estaban al frente de bazares están empezando a montar panaderías y establecimientos de degustación y, en tercer lugar, las tiendas de alimentación están vendiendo productos típicos de otras nacionalidades y no solo del país del propietario del negocio. Por último, lo que inicialmente era un comercio étnico "ahora ya tiene un formato similar al autóctono", explican fuentes del sector.

 HORARIOS AMPLIOS

 

El director general de Mercabarna, Josep Tejedo, y el secretario general de la Conferació de Comerç de Catalunya (CCC), Miquel Àngel Fraile, reconocen que el aumento de comerciantes extranjeros está contribuyendo al progresivo relevo del comerciante tradicional de alimentación. Además, "está ayudando a la renovación del sector y a reabrir locales que, de no ser por ellos, bajarían la persiana para siempre", añade Lluís López, técnico del servicio lingüístico de la CCC. Fraile afirma que esos establecimientos han permitido que los catalanes puedan "comer productos de otros países".

 

Los extranjeros compiten con los 'botiguers' en horarios. Es su punto fuerte. "Están abiertos cuando todos los demás han cerrado", asegura López. En esta franja horaria es cuando hacen caja porque "sirven para comprar cosas que necesitas a última hora", apunta. Además, suelen ser fuente de abastecimiento de los turistas.

 

DIMENSIONES REDUCIDAS

 

 

El estudio de Mercabarna 'El canal de distribución alimentaria regentado por extranjeros', elaborado por la empresa Psyma, se detiene también a analizar el tamaño de los establecimientos y constata que son de dimensiones más bien reducidas. Por ejemplo, el 16% tiene menos de 50 metros cuadrados y el 65% entre 50 y 100 metros cuadrados.

 

 

No todos los extranjeros tienen la misma vocación de 'botiguer'. La paquistaní es la nacionalidad predominante en el sector y supone ya el 63%, otros países de Asia representan el 16% y los ciudadanos procedentes de Sudamérica, el 6%. La mayoría de estos tenderos tienen entre 40 y 50 años.

 

 

Estos comerciantes suele abastecerse de productos frescos entre dos o tres veces por semana. Algunos realizan compras conjuntas como sucede con el 19% de las fruterías y el 11% de las carnicerías.

 

63.500 personas detrás del mostrador

 

Los datos que maneja la Confederació de Comerç de Catalunya (CCC) revelan que en las comarcas catalanas hay 63. 500 extranjeros que se dedican a la venta al público, es decir, el 12% de las tiendas de Catalunya las atienden inmigrantes mientras que la media española no llega al 10%. Este porcentaje incluye todos los sectores (peluquerías, locutorios, bazares, bares…), no solo el de alimentación, como ha estudiado Mercabarna, y, además, de las cuatro provincias catalanas, Girona encabeza el porcentaje de tiendas con más del 13%, mientras que Lleida apenas rebasa el 7%. La CCC realiza desde hace seis años un programa de asesoramiento comercial y lingüístico a los tenderos extranjeros.

 

Fuentes: El Periodico

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