Carla Pérez, la primera mujer ecuatoriana en coronar el Everest

La ecuatoriana Carla Pérez, se convirtió este 23 de mayo en la primera mujer latinoamericana en llegar a la cumbre del Everest sin ayuda artificial.

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La alpinista ecuatoriana es la séptima mujer en la historia capaz de alcanzar el techo del mundo sin la ayuda de oxígeno artificial. Unas horas más tarde, la estadounidense Melissa Arnot se suma a la lista en su sexta cima del Everest.

 

Subir al Everest sin oxígeno sigue siendo un desafío hoy en día, incluso a pesar de la instalación de cuerdas fijas hasta la misma cumbre y a la huella perfectamente trazada con que se benefician todos los alpinistas que intentan el techo del mundo en la actualidad. De hecho, existen nuevos obstáculos en estos tiempos, en forma de aglomeraciones y esperas obligadas en puntos determinados que dificultan la progresión y ponen en riesgo de congelaciones a quienes suben sin máscara de oxígeno.

 

Desde que Reinhold Messner y Peter Habeler demostraran en 1978 que era posible, entre 150 y 200 alpinistas han ascendido los 8.848 metros del pico más alto del planeta sin utilizar oxígeno. Pero hasta esta primavera, sólo media docena de ellos habían sido mujeres, según recoge Eberhard Jurgalski en 8000ers.com. La séptima ha sido la ecuatoriana Carla Pérez, miembro del equipo Somos Ecuador que dirige Iván Vallejo y primera latinoamericana en conseguirlo.

 

 

 

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Esta primavera de meteorología benigna para los pretendientes al Everest y de menor afluencia de gente debido al terremoto y avalanchas de los dos últimos años ha sido propicia para quienes deseaban ascender la montaña sin oxígeno. De este modo, ha habido ya al menos media docena de cumbres sin oxígeno esta primavera, y todavía habría unos diez intentos pendientes de resultado final.

 

Carla Pérez se expresaba de esta manera en su página de Facebook después de su logro: "Hace unas horas estuvimos en la cumbre del Monte Everest (8.848 m), sin oxígeno, agotada, ya sin sentir las piernas, sin saber cómo pero feliz de cumplir el sueño. Estamos descasando en el campo 2 para retomar fuerzas y bajar al campo base llevando todo nuestro equipo. Una vez más gracias a todos por su apoyo, su energía y el amor que nos han enviado, ¡sin duda uno de los mejores momentos de mi vida! Gracias al Topito Esteban Mena por todo y a la Chomolugma por recibirnos. Aún queda mucho por caminar y muchas historias que relatar. ¡Nos vemos pronto!".

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