18 cosas estupendas que deberías hacer en Valencia

Descubre lo mejor de Valencia y disfruta de la ciudad como si fueras un valenciano más. ¡No te pierdas nada!

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Valencia es la tercera ciudad más grande de España y un buen destino en cualquier época del año. Con un clima temperado, un patrimonio histórico destacado, edificios modernos, parques y la preciosidad que es el Parque Natural de la Albufera a sus puertas, si todavía no la has pisado, ya tardas.

La capital del Túria es un paraíso gastronómico salpicado de edificios bonitos en los que Roma se mezcla con el Barroco valenciano y los edificios ultramodernos de la Ciudad de las Artes y las Ciencias. La mayoría de cosas se pueden visitar a pie, pero te recomendamos que te subas a un bus (o a un coche de alquiler) para explorar la Albufera o el Parque de Cabecera. No te arrepentirás.

1. Disfruta de la Albufera de Valencia

Nada mejor para pasar un día en Valencia que poner rumbo al Parque Natural de la Albufera. Este rincón espectacular está presidido por una gran laguna que los árabes llamaron “Espejo del sol” y que refulge bajo el cielo azul. El lugar es perfecto para dar paseos en barca. Pero cuando te canses podrás saciar el hambre comiéndote una paella donde las comen los valencianos, en el Palmar. Y si luego te das un paseo por el Saler, la jornada habrá sido redonda.

2. Subir al Miguelete y disfrutar de las vistas

La torre del Miguelete (el Micalet, como le conocen en casa) es posiblemente el mejor mirador de Valencia desde hace siglos. El campanario de la Catedral ha sido testigo de la historia local y todavía hoy nos permite admirar las vistas y ver hasta dónde llegan los límites de la ciudad. Es del siglo XIV, de estilo gótico y tendrás que enfrentarte a sus 207 escalones si quieres llegar hasta la cima. Ya que estás, no te pierdas tampoco la visita a la Catedral y, al acabar, pasea por la Plaza de la Reina y la de la Virgen.

3. Maravillarte con los techos de la Lonja de la Seda

La Lonja de la Seda (o de los Mercaderes, según a quién le preguntes) es uno de los edificios más bonitos de Valencia. Esta obra maestra del gótico civil valenciano está en el centro de la ciudad y es Patrimonio de la Humanidad de la Unesco. Cuando entres no podrás dejar de mirar hacia arriba, siguiendo el perfil de las columnas que se retuercen hasta el infinito… ¡Es preciosa! Justo enfrente está el Mercado Central, un edificio modernista con una cúpula de las que quitan el hipo. Más que un lugar para ir de compras parece una catedral del comercio.

4. Pasear por el Barrio del Carmen

El barrio del Carmen es uno de los más distintivos de Valencia y también de los más antiguos. Situado en el corazón de su Ciudad Vieja, creció entre la muralla musulmana y la cristiana, cuyos restos puedes intentar encontrar, si te apetece jugar a ser Indiana Jones. Pasea entre palacios nobles por la calle de Caballeros. Y si te cansas de callejear nada mejor que sentarte en la Plaza del Negrito a tomarte un agua de Valencia, esa genial combinación de cava, zumo de naranja, vodka y ginebra.

5. Comerte unas “clóchinas” valencianas

En el barrio del Carmen o en cualquier otro lugar, no puedes irte de Valencia sin haber catado las famosas “clóchinas” valencianas. Aunque se parecen a los mejillones, no te dejes engañar. Las “clóchinas” son algo más pequeñas pero su sabor es infinitamente mayor. Que sepas que suelen consumirse sólo de finales de abril a septiembre, así que no te den gato por liebre. Uno de los lugares favoritos de los valencianos es Pilar, un bar especializado en este manjar situado en el barrio del Mercat.

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6. Visitar la Ciudad de las Artes y las Ciencias y entrar al Oceanogràfic

La cara más moderna de Valencia es la que se nos muestra en la Ciudad de las Artes y las Ciencias. Este complejo arquitectónico, cultural y de entretenimiento lleva el sello del controvertido Santiago Calatrava y merece la visita. Entre los edificios que lo integran destacamos el Museo de las Ciencias Príncipe Felipe, inspirado en el esqueleto de un dinosaurio y el Oceanogràfic, el acuario oceanográfico más grande de Europa. No te pierdas tampoco L’Hemisfèric (una sala de proyecciones de cine con planetario), L’Umbracle (un paseo ajardinado cubierto por arcos con una galería de arte al aire libre), el Palacio de las Artes Reina Sofía ni la plaza cubierta del Ágora.

7. Quedarte con la boca abierta en el Palacio del Marqués de Dos Aguas

Este espectacular edificio barroco situado en el centro de Valencia es un prodigio del arte que hoy alberga el Museo Nacional de Cerámica y de las Artes Suntuarias González Martí. El antiguo palacio de la familia Rabassa de Perellós, marqueses de Dos Aguas, es un lugar de gran belleza. Si no sabes por dónde empezar, empieza por la entrada principal, un portal de alabastro de Ignacio Vergara que preside la Virgen del Rosario y que simboliza la confluencia de dos ríos, haciendo honor al título de la familia. Un paseo por la “milla de oro valenciana” (la calle de la Paz) no está de más.

8. Tomar una horchata valenciana de verdad

Si te da la sed y estás en Valencia deberías tomarte una horchata de las buenas. Esta refrescante bebida a base de chufa es ideal para pasar el calor… pero también para degustar lo mejor de esta tierra. Porque si Valencia sabe a algo, es a horchata. Hay muchos sitios en el centro de la ciudad, pero si puede acercarte hasta Alboraya podrás disfrutar de su sabor mas tradicional.

9. Contemplar el modernismo de la Estación del Norte

La Estación del Norte es la principal estación de ferrocarril de la ciudad y aunque no te gusten los trenes, no te la pierdas. El edificio es un monumento modernista de grandes proporciones, obra del arquitecto Demetrio Ribes. Su vestíbulo es un viaje en el tiempo, a principios de siglo, con sus taquillas antiguas de madera, los techos decorados y el mosaico. En la fachada hay alusiones a la ciudad como las naranjas y las flores de azahar. Está junto a la Plaza de Toros, que también vale la pena ver, aunque sea desde fuera.

10. Echarle un vistazo a la plaza del Ayuntamiento

La plaza más importante de Valencia está rodeada de edificios modernistas. En uno de sus extremos está el Ayuntamiento, de estilo barroco. Y en otro el edificio de Correos, donde tienes que entrar para admirar la cúpula.Desde la Casa Consistorial toma la calle San Vicente, la antigua vía Augusta, y haz una parada en la Plaza Redonda, uno de los lugares más interesantes del centro... y un paraíso para las compras.

11. Viajar al pasado en la Almoina

El Museo Arqueológico de la Almoina es como una máquina del tiempo que te transportará a la “Valentia” romana sin ningún tipo de esfuerzo. Aquí podrás pasear entre los restos de la ciudad republicana del siglo II aC, conocer cómo era la vida urbana en esta colonia, pisar el Foro imperial o descubrir cómo funcionaban las factorías locales. Te recomendamos que hagas una visita guiada, porque lo disfrutarás el doble. Al salir, ve hacia la plaza de la Virgen y pasea por la "calle de los caramelos" hasta las Torres de Serranos.

12.  Subir a las Torres de Serranos

Las Torres de Serranos, del siglo XIV, son una de las doce puertas que guardaban la antigua muralla cristiana. De estilo gótico, son uno de los iconos de Valencia y uno de sus monumentos mejor conservados. Aunque de las murallas queda poco, aprovecha y sube a lo alto. Las vistas de la ciudad son formidables y recompensarán el esfuerzo.

13. Ver los impactos de los cañonazos en las Torres de Quart

Estas torres gemelas también formaban parte de la muralla medieval que antiguamente rodeaba el casco antiguo de Valencia. Son enormes y es fácil entender por qué eran la línea de defensa de la ciudad. A diferencia de las de Serranos, que son poligonales, las Torres de Quart son cilíndricas por fuera y planas hacia el interior. Los impactos de cañonazos de la Guerra de la Independencia todavía se pueden ver en su superficie. ¿Los ves?

14. Pasar un día en la playa de la Malvarrosa

Ideal para escapar del bullicio y estar cerca del mar Mediterráneo, la playa de la Malvarrosa es uno de los lugares favoritos de los valencianos. Al pintor Sorolla le gustaba venir a pintar aquí, pero aunque te hayas dejado el bañador y la toalla en casa, no te la pierdas. Si te da hambre, en el Restaurante La Pepica hacen unas paellas para chuparse los dedos.

15. Visitar el Bioparc y alquilar una barca en el parque de Cabecera

El Parque de Cabecera es uno de los secretos mejor guardados de Valencia. Situado en el jardín del Turia, es un gran pulmón verde en el que podrás disfrutar como un niño. Además de alquilar una barca y disfrutar del buen tiempo, también puedes visitar el Bioparc, el excelente zoológico de la ciudad. Aquí se recrean los hábitats de África y el visitante tiene la sensación de estar entrando en el hábitat de cada especie.

16. Dar un paseo por el antiguo cauce del Río Túria

El Jardín del Túria es el mayor jardín urbano de España y la principal arteria verde de Valencia. Cuando se desvió el cauce del río a las afueras de la ciudad los valencianos reclamaron su cauce y en 1986 se convirtió en un gran parque en el que se alternan las zonas ajardinadas, los espacios para practicar deporte y los parques. Entre estos, el Parque Gulliver te encantará si vas con niños (o sin ellos). Tirarte por los múltiples toboganes que surcan el cuerpo del gigante es de lo más divertido.

17. El Mercado Central de la ciudad de Valencia

Una construcción de estilo modernista que se empezó a construir en el año 1914 por Francesc Guàrdia i Vial y Alexandre Soler

El Mercado Central agrupa a casi 400 pequeños comerciantes, movilizando en la actividad diaria a 1.500 personas. Es el mayor centro de Europa dedicado a la especialidad de productos frescos; y el primer mercado del mundo que ha afrontado el reto de la informatización de las ventas y distribución a domicilio, desde el día 2 de octubre de 1996.

Es uno de los principales atractivos turísticos de la ciudad de Valencia. Conviene perderse por sus calles, admirar la policromía de las frutas, sentir el murmullo de las voces de la gente que habla y ríe.

18. Disfrutar de una deliciosa Paella Valenciana

Un plato único de origen humilde nacido en la Albufera de Valencia, concretamente, según la tradición oral de la zona, en la localidad de Sollana, siendo mundialmente famosa la paella valenciana. La popularidad de este plato ha hecho que, en la actualidad, se haya expandido con gran cantidad de variantes adaptadas en los ingredientes a las diversas regiones de la cocina española. La paella se ha convertido en uno de los iconos de la gastronomía española.


Fuente: Skyscanner

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